01Interior o exterior
No es lo mismo una puerta de paso que una de entrada. La exterior necesita mayor grosor, madera tratada o técnica y buen aislamiento; la interior prioriza estética, tacto y que ‘case’ con el resto de la casa.
02Maciza, chapada o hueca
La puerta maciza es la más noble, pesada y aislante (ideal para entrada y dormitorios). La chapada en madera natural da buen resultado a menor precio. La hueca (alma alveolar) es la más económica, para interiores sin exigencias.
03Lacada o barnizada
El lacado permite cualquier color (blanco, gris, negro…) y un acabado liso y actual. El barniz o el aceite realzan la veta natural de la madera, para un estilo más cálido y clásico. Es sobre todo cuestión de estilo.
04Seguridad (puertas de entrada)
En la puerta de entrada fíjate en el grosor, el número de puntos de cierre, el bombín antibumping y la cerradura. Una buena puerta de entrada es tu primera barrera: no escatimes en el herraje.
05Herrajes y manillas
Bisagras, manillas, pomos y condena definen el uso diario y rematan el estilo. Acero inoxidable, latón, negro mate… Elige calidad: son las piezas que más se tocan y las que antes se notan si fallan.
06Medidas y hueco
Al ser a medida, aprovechamos el hueco existente sin obras innecesarias, incluso en huecos antiguos o irregulares. Tomamos medidas nosotros para que el ajuste sea perfecto y no haya holguras ni roces.
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Te ayudamos a elegir la puerta ideal para cada estancia y la fabricamos a tu medida, con el acabado que imagines.
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