01La distribución manda
Antes que el color o el acabado, piensa el 'triángulo de trabajo' (fregadero, fuegos y frigorífico) y el flujo de uso. Una cocina a medida se adapta a tu espacio real, aprovechando rincones y alturas que los muebles de serie desperdician.
02Madera maciza, chapada o lacada
La madera maciza aporta calidez y carácter; la chapada en madera natural da el mismo aire a menor precio; y el lacado permite cualquier color con un acabado liso y actual. Se pueden combinar (por ejemplo, isla en madera y altos lacados).
03Preparada para la humedad
La cocina es zona húmeda. Elegimos maderas y tableros estables, con cantos bien sellados y barnices o lacas resistentes al vapor, las salpicaduras y la limpieza frecuente. Es lo que marca que una cocina de madera dure años impecable.
04La encimera adecuada
Madera, porcelánico, cuarzo compacto o piedra: cada una tiene su carácter y su mantenimiento. Te asesoramos para combinar la encimera con los frentes de madera de forma que sea bonita y práctica para el día a día.
05Herrajes que se notan cada día
Bisagras con cierre suave, guías de extracción total, sistemas de apertura sin tirador… son las piezas que más usas. Montamos herrajes de calidad para que la cocina funcione con suavidad durante toda su vida.
06Almacenaje inteligente
Cajones en vez de baldas bajas, especieros, cubos de reciclaje integrados, columnas extraíbles… El almacenaje bien pensado es lo que diferencia una cocina cómoda de una bonita pero incómoda. Lo diseñamos según lo que guardas.
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Diseñamos y fabricamos tu cocina de madera a medida, del boceto al montaje final, con el acabado y los herrajes que elijas.
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